Abre tu última publicación y lee solo la primera línea. Luego para, igual que para de verdad un lector. Si esa línea por sí sola no te haría seguir leyendo, a él tampoco, y todo lo de abajo lo escribiste para nadie.
Esa es la matemática del copy social, y es más cruda de lo que admite casi cualquier consejo. La gente pasa de largo una cantidad enorme de feed cada día, y decide si parar en menos tiempo del que tardaste en teclear "Encantado de compartir". Un pie de foto vive o muere por su primera línea. A veces por sus primeras cinco palabras. Lo demás solo se lee si esa línea se lo ganó.
Así que escribe la primera línea como si fuera lo único que tienes permitido publicar.
La razón por la que casi nadie lo hace es que la primera línea es la frase más difícil de escribir, así que la dejamos para luego y empezamos carraspeando. "Encantado de compartir...". "Como dueño de un pequeño negocio, sé que...". "En este post voy a desglosar...". Nada de eso es un gancho. Eres tú calentando donde el lector te ve, y el lector ya se fue antes de que termines de estirar.
Una primera línea que funciona hace una de estas tres cosas. Dice algo inesperado ("Borré nuestro post más popular a propósito"). Nombra un dolor que el lector tiene justo ahora ("Tus pies de foto te llevan una hora y aun así suenan igual que los de todos"). O abre un bucle que tiene que cerrar ("Una sola palabra duplicó nuestra tasa de respuestas, y casi no la publico"). Ninguna necesita un hashtag para dar en el blanco.
Después aplica la prueba del borrado, que no cuesta nada. Escribe el pie de foto, borra la primera frase y lee lo que queda. Si la publicación mejoró, esa frase era carraspeo, y la línea que ahora queda arriba es tu gancho de verdad. Hazlo otra vez. La mayoría de los pies de foto sobreviven a perder dos frases de arriba. Algunos sobreviven a cuatro. Casi ninguno empeora.
Resulta raro porque redactamos de arriba abajo, así que el calentamiento acaba en el único sitio que tiene que cargar con todo el trabajo. Nunca pondrías a tu corredor más lento a salir primero esperando que la carrera se resuelva sola, pero ese es el pie de foto por defecto.
Y resiste la tentación de hacer la primera línea ingeniosa porque sí. Lo ingenioso envejece mal y huele a copywriter buscando que lo noten. Lo que aguanta es llegar primero con algo cierto y concreto, antes de que el pulgar del lector tome la única decisión que cuenta.
Súdate la primera línea. Escribe el resto como un premio para los pocos que se quedaron, porque es para ellos.